Una mochila al hombro, un desayuno saludable y esa carrera de cada mañana para no llegar tarde. Así vuelven miles de niños a las escuelas de California. Y mientras ellos piensan en sus amigos, sus clases y el recreo, los adultos tenemos otra tarea: asegurar que nuestros hijos lleguen y regresen sanos.
Porque a veces el peligro está a solo unos pasos de la puerta de la escuela. Un automóvil que va demasiado rápido, alguien mirando el teléfono mientras conduce o un niño que cruza distraído pueden cambiar por completo una mañana cualquiera.
La Oficina de Seguridad Vial de California (OTS) nos recuerda que quienes caminan tienen mucha menos protección que quienes viajan dentro de un vehículo. En 2023, 1,106 peatones murieron tras ser atropellados en las carreteras del estado.
Los adultos somos responsables
Todos recordamos alguna vez haber cruzado una calle corriendo para alcanzar el autobús o llegar a tiempo a clases. Los niños siguen haciendo cosas así. Por eso, durante la entrada y salida de clases debemos:

bajar la velocidad

guardar el teléfono
y otros dispositivos
electrónicos

estar atentos cuando
otros niños cruzan
la calle

dejar y recoger a sus
niños en calma y con
tiempo extra

ser amables y
considerados con
otros vehículos
Y hay una pequeña rutina que vale la pena repetir en casa hasta que se vuelva costumbre: detenerse, mirar a ambos lados y cruzar por el paso peatonal. El DMV de California señala que los peatones tienen el derecho de paso en los cruces peatonales, marcados o no, aunque también deben respetar las reglas de tránsito.
Puede parecer que detenernos unos segundos no cambia gran cosa.
Pero esos segundos pueden ser precisamente los que permitan que un conductor nos vea, que un niño se detenga o que una situación peligrosa no termine en tragedia.
¿Accidentes peatonales
cerca de las escuelas?
Y si, a pesar de todos los cuidados, ocurre un accidente, también es importante saber qué hacer. Dependiendo de las circunstancias, una persona lesionada puede tener derechos y opciones legales. Por ejemplo:
- Si hubo lesiones: puede existir un reclampor lesiones personales y, dependiendo delcaso, solicitar compensación por gastosmédicos, salarios perdidos, daño emocional yotras pérdidas.
- Si el conductor fue negligente: la persona lesionada podría tener un fundamento para reclamar daños, aunque cada situación debe analizarse individualmente.
- Si hubo un accidente de tránsito: es importante conservar fotografías, información médica, datos de testigos y cualquier informe policial que pueda ayudar a demostrar lo ocurrido.
- Si las lesiones son graves o no está claro quién tuvo la culpa: California Courts recomienda considerar la asesoría de un abogado, especialmente cuando existen varias personas o negocios que podrían ser responsables.

Y seamos honestos: los niños pueden ser impredecibles.
Pueden correr detrás de una pelota, distraerse conversando con un amigo o salir corriendo porque llegaron tarde. Por eso,
cerca de una escuela no basta con conducir “con cuidado”; debemos estar preparados para reaccionar.
También hay que recordar algo importante: las reglas de tránsito no son sugerencias. El conductor debe reducir la velocidad y detenerse cuando sea necesario para permitir que un peatón cruce con seguridad.
Al final, todos queremos la misma cosa. Que nuestros hijos salgan de casa con su mochila por la mañana, crucen las calles con seguridad y regresen por la tarde para contarnos cómo estuvo su día.
Porque el verdadero “Back to School” comienza mucho antes de entrar al salón: comienza cuando todos decidimos cuidar el camino que nuestros niños recorren para llegar hasta él.

