El hombre intentó defenderse con una frase que rápidamente se volvió viral: “I’m the DUI tonight”. Lo que realmente intentaba decir —según aclaró después— era que él era el “DD”, es decir, el Designated Driver o conductor elegido. Pero su nivel de ebriedad fue tal que confundió las siglas. La ironía del momento no lo salvó de ser arrestado y procesado por conducir en estado de intoxicación.
Este arresto, que se hizo viral en medios nacionales, es solo uno de los miles que se registran cada año en California. El estado tiene algunas de las leyes más estrictas del país para quienes deciden ponerse al volante después de consumir alcohol o drogas. Pero lo que para algunos parece un error menor o una mala noche, puede convertirse en un delito que cambie sus vidas y las de otros para siempre.
Corrían las primeras horas del 2025 cuando un conductor de Murrieta, California, fue detenido por manejar su vehículo erráticamente por una autopista. Al ser interrogado por los oficiales de policía, rápidamente saltó a la vista de todos que el conductor se encontraba bajo la influencia del alcohol.
La ley no distingue entre alcohol o drogas
El Código de Vehículos de California, en su sección 23152, no deja lugar a interpretaciones. Prohíbe:
- Conducir con una concentración de alcohol en sangre (BAC) de 0.08% o más para conductores adultos.
- Conducir con un BAC de 0.04% si manejas vehículos comerciales.
- Conducir con cualquier cantidad detectable (0.01%) si eres menor de 21 años o si ya fuiste condenado antes por DUI.
- Conducir bajo la influencia de drogas, ya sean legales o ilegales.
- Conducir bajo la combinación de alcohol y drogas.
Esto incluye no sólo a quienes beben alcohol, sino también a quienes consumen marihuana recreativa, medicamentos para la ansiedad, analgésicos fuertes o cualquier sustancia que altere los sentidos y la capacidad de reacción.
Consecuencias de una primera infracción
- Multas que superan fácilmente los $1,800 con recargos.
- Suspensión de la licencia de conducir por hasta 10 meses.
- Asistencia obligatoria a programas de educación sobre alcohol y drogas.
- Libertad condicional de hasta cinco años.
- Posible tiempo en la cárcel.
En muchos casos, el infractor también debe instalar un dispositivo de bloqueo de encendido (IID), un aparato que obliga al conductor a soplar para verificar que no haya alcohol en su organismo antes de poder arrancar el auto.
Lo que parece una falta menor puede arruinarte la vida
La ley de California considera cualquier arresto por DUI dentro de un periodo de diez años como una reincidencia.
Segunda infracción
- Suspensión de licencia de dos años.
- Programa de rehabilitación de 18 a 30 meses.
- Entre 96 horas y un año en la cárcel.
- IID por 12 meses.
Tercera infracción
- Suspensión por tres años.
- Mínimo 120 días hasta un año de cárcel.
- Curso de rehabilitación de 30 meses.
- IID por dos años.
- Declaración de delincuente habitual.
Cuarta infracción o más
- Felonía.
- Hasta tres años en prisión estatal.
- Multas que superan $18,000.
- Suspensión por cuatro años o de por vida.

Jóvenes y ley de cero tolerancia
Cualquier cantidad detectable de alcohol (0.01%) implica pérdida de licencia por al menos un año, además de multas y antecedentes.
El peligro sigue a la vuelta de cada esquina
En 2024 más de 110,000 conductores fueron arrestados por DUI en California. Uno de cada diez involucró menores de 21 años.
En el condado de Los Ángeles se estima que una persona muere cada 48 horas en un accidente relacionado con alcohol o drogas.
Recomendaciones prácticas
- Designa un conductor sobrio.
- Usa transporte alternativo.
- Hospédate cerca del evento.
- Ofrece opciones seguras si organizas eventos.
- Educa a los jóvenes.

