Cuando se trata de cuidar y proteger el patrimonio familiar, las familias generalmente comienzan por preguntarse qué opción les conviene más: si la creación de un testamento u obtener el documento llamado fideicomiso o Living Trust.
La planificación patrimonial es una de las mejores formas de garantizar que los deseos del dueño de la propiedad o propiedades y bienes se cumplan y que sus seres queridos estén protegidos.
¿Qué es un fideicomiso en vida?
Un fideicomiso en vida es un instrumento legal que permite transferir la casa o propiedad de los bienes a los beneficiarios adecuados durante la vida de la persona. Este documento puede ser administrado por la persona dueña de la propiedad mientras vive y por un sucesor que él o ella haya designado después de su fallecimiento.
Este es un ejemplo que ilustra lo que es un fideicomiso de vida: Un residente de Los Ángeles llamado Juan, establece un fideicomiso en vida y transfiere su casa y sus ahorros al fideicomiso. Él nombra a su hermano José como fideicomisario sucesor. Tras el fallecimiento de Juan, la casa y los ahorros se transfieren directamente a su hermano José sin necesidad de pasar por la sucesión, ahorrando tiempo y dinero y manteniendo la privacidad de su patrimonio.
Beneficio de evitar la sucesión
En California los bienes transferidos a un fideicomiso en vida no necesitan pasar por el proceso de sucesión o probate (como lo es en el testamento). Esto significa que las propiedades pueden ser distribuidas rápidamente a los beneficiarios sin los costos y retrasos asociados con la sucesión.
Al evitar el juicio de sucesión y el involucramiento de la corte, los beneficiarios pueden recibir sus herencias más rápidamente, lo que puede ser crucial para cubrir gastos inmediatos como facturas médicas o deudas pendientes.
Otro dato importante es que un fideicomiso en vida no es un documento público, eso significa que tanto la información relacionada a los bienes como la información personal de los beneficiarios permanecen de manera privada.
Otros beneficios importantes a tomar en cuenta
- El dueño del fideicomiso en vida tiene control sobre la distribución de los bienes.
- Un fideicomiso podría reducir impuestos sobre las herencias, dependiendo de su estructuración.
- A diferencia del testamento, un fideicomiso no es un documento público.
- Minimiza posibles peleas y disputas por su carácter privado.
- Evita el involucramiento de la corte.
- Asegura que alguien de confianza administre el patrimonio mientras el dueño de la propiedad vive, asimismo después de su fallecimiento.
- En general, el fideicomiso permite hacer modificaciones; también puede revocarse.
- Se pueden establecer criterios específicos a la hora de la distribución (edad, destinación de fondos, etc.).
Los fideicomisos en vida pueden ser revisados y actualizados periódicamente, especialmente si existen cambios de tipo personal, financiero y legal. Esto asegura que los beneficiarios reciban lo deseado por el dueño de la propiedad.

Cómo decidir entre un testamento y un fideicomiso en vida
Para las personas que todavía no saben cual es la mejor opción, si decidir entre un testamento y un fideicomiso en vida, es importante tomar en cuenta que:
- A corto plazo los testamentos son más económicos pero un testamento no evita la sucesión, eso significa que la distribución de bienes estaría bajo supervisión de una corte estatal, lo cual lo convierte en un proceso más costoso.
- A diferencia del fideicomiso en vida, el testamento es un documento público, lo cual puede conllevar a disputas innecesarias.
- El fideicomiso continúa existiendo después de fallecida la persona que lo creó hasta que sus beneficiarios llegan a la mayoría de edad.
Buscar ayuda de un experto
Para poder tomar la mejor decisión es importante consultar con un asesor legal o un abogado experto en planificación patrimonial, ellos pueden asistir
analizando y evaluando las opciones que mejor se adapten a tus necesidades y deseos para tu familia y los tuyos.

