SEPTIEMBRE:CUANDO LA PATRIAVIAJA CON NOSOTROS

Sep 7, 2026 | La Familia

Hay olores que pueden llevarnos de regreso a casa en segundos. El aroma de unos tacos, unas pupusas, o una baleada; el sonido de una marimba, una cumbia o una canción que escuchábamos de niños; incluso los colores de una bandera pueden despertar grandes recuerdos. Para quienes viven lejos de su país de origen, septiembre puede convertirse en un mes en el que distintas patrias vuelven a sentirse cerca.

Para muchos hispanos que viven en Estados Unidos, septiembre tiene precisamente ese efecto. Del 15 de septiembre al 15 de octubre se celebra el Mes Nacional de la Herencia Hispana, un período dedicado a reconocer las historias, culturas y contribuciones de las comunidades hispanas y latinas. El Smithsonian Institution destaca precisamente la diversidad y los aportes de estas comunidades a la sociedad estadounidense.

Mientras las comunidades hispanas celebran su herencia en Estados Unidos, varios países latinoamericanos conmemoran su independencia durante septiembre. Entre las fechas más significativas están:

  • 7 de septiembre: Brasil celebra su independencia.
  • 15 de septiembre: Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua conmemoran su independencia.
  • 16 de septiembre: México celebra su Día de la Independencia.
  • 18 de septiembre: Chile conmemora su independencia.
  • 21 de septiembre: Belice celebra su independencia.

Estas fechas convierten septiembre en un mes especialmente emotivo para quienes viven lejos de sus países de origen; aunque la vida haya cambiado de escenario, las raíces siguen presentes.

EL GRITO también se escucha lejos de casa

¿Qué hace alguien cuando extraña tanto su tierra que necesita volver a sentirla, aunque sea por unas horas? Se reúne con los suyos, busca su comida favorita, escucha su música y celebra. En Los Ángeles y otras ciudades del país, una de las expresiones más conocidas es “El Grito”, la tradicional celebración de la independencia mexicana que reúne a la comunidad en el centro de la ciudad.

Y cuando miles de personas celebrar juntas, la nostalgia parece hacerse colectiva.
Desfiles, festivales, ferias gastronómicas, conciertos y actividades culturales convierten las calles en espacios donde las distintas comunidades pueden mostrar con orgullo sus raíces.

Pero la verdadera fiesta muchas veces comienza al cerrar la puerta de casa.
Una familia puede preparar pupusas, tamales, tacos, baleadas o cualquier plato que huela a infancia; poner música del país de origen y sentarse alrededor de una mesa para recordar anécdotas que quizá los hijos ya escucharon cientos de veces.

Y entonces aparece una pregunta que muchos padres hispanos llevan en el corazón: ¿cómo hacemos para que nuestros hijos amen y conozcan una cultura que ellos no vivieron de la misma manera?

A family enjoys an outdoor meal as a man grills steaks and peppers while a woman holds a plate of tortillas.

La respuesta puede estar en las cosas más sencillas. Hablar español en casa, enseñar una receta familiar, contar historias de los abuelos, explicar el significado de una bandera, escuchar música tradicional o llevar a los niños a actividades culturales son formas de decirles: “Esta también es tu historia”.

A family shares a meal with tamales, rice, and corn at a festively decorated kitchen table.

Celebrar
“SIN PONERNOS
EN RIESGO”

Para muchas familias inmigrantes existe otra preocupación: la situación migratoria. Ante un encuentro con autoridades migratorias, es importante no dejarse llevar por rumores o consejos de personas que desconocen las circunstancias particulares de cada caso.

Cuando hay una situación legal, improvisar puede salir caro. Una detención, un problema migratorio, un incidente con la policía o cualquier otro asunto relacionado con la ley puede tener consecuencias importantes. Buscar orientación de un abogado o profesional legal calificado permite conocer los derechos y evaluar las opciones disponibles.

Al final, septiembre puede ser mucho más
que banderas y celebraciones. Puede ser el
momento en que una familia recuerda de
dónde viene, abraza su presente y enseña a
sus hijos que sus raíces también forman parte
de quienes son.

Porque uno puede cambiar de ciudad, cruzar una frontera y comenzar una nueva vida, pero hay cosas que viajan con nosotros. Viajan en el idioma, en las recetas de la abuela, en las canciones, en las historias familiares y en esa emoción difícil de explicar que aparece cada vez que escuchamos el nombre de
nuestra tierra.

La patria puede quedar lejos, pero mientras alguien la recuerde, la celebre y la enseñe, nunca queda completamente atrás.

Mi Abogado Hoy | Los Ángeles, CA